Tela
Tela es la localidad de
playa favorita de muchos viajeros. Este lugar pequeño y tranquilo es famoso por
su magnífico marisco y por tener algunas de las mejores playas de la costa norte
y varios alojamientos de calidad. Se trata, sobre todo, de un lugar donde
relajarse y disfrutar de una vida sencilla. El Proyecto de Desarrollo de la
Bahía de Tela, con un presupuesto de 25 millones de dólares, pretende
incrementar el turismo en la zona, por lo que conviene comprobar si la localidad
sigue preservada y tranquila. La mejor playa se encuentra al este de la
localidad, delante del Hotel Villas Telamar. Su arena es blanca y fina, y goza
de un bosquecillo de cocoteros.
Trujillo
La pequeña localidad de
Trujillo ha desempeñado un importante papel en la historia de Honduras. Se
extiende en la gran curva que forma la bahía de Trujillo y es célebre por sus
hermosas playas, sus cocoteros y sus aguas tranquilas. Si bien tiene la
reputación de ser uno de los mejores lugares costeros de todo el Caribe, no
suele estar atestado de turistas, salvo durante la fiesta anual de finales de
junio. Aparte de sus atractivos marinos, cuenta con una fortaleza del siglo
XVII, con un Museo Arqueológico y con la tumba de William Walker. Al oeste de la
ciudad, se encuentra el Barrio Cristales, habitado por los garífunas: el mejor
lugar para ver música, bailar y divertirse.
Islas de la Bahía
Las tres islas de la Bahía
Roatán, Guanaja y Utila-, a 50 km de la costa norte de Honduras, son una
continuación de los arrecifes de Belice, y ofrecen fantásticas oportunidades
para practicar el buceo con snorkel y el submarinismo. La economía de la isla
depende en gran medida de la pesca, pero el turismo está adquiriendo cada vez
más importancia. La isla de Utila ofrece alojamientos y restaurantes económicos,
mientras que Guanaja es un destino turístico de nivel superior y Roatán va
camino de serlo. La mayoría de los viajeros suelen dirigirse al extremo oeste de
Roatán, pero Utila es la más económica de las tres islas. Sea cual sea la isla
en la que uno decida permanecer, es necesario llevar gran cantidad de repelente
de insectos, ya que los mosquitos son muy voraces, sobre todo durante la
temporada de lluvias.
La historia de las islas es
sumamente interesante; incluso existen indicios de asentamientos mayas en la
zona. Colón desembarcó en Guanaja en 1502, pero posteriormente los españoles
esclavizaron a los isleños y los mandaron a trabajar a las plantaciones de Cuba
y a las minas de oro y plata de México. En 1528, las islas quedaron totalmente
despobladas. A continuación, los piratas ingleses, franceses y holandeses las
ocuparon, seguidos por los garífuna, que fueron trasladados hasta allí por los
británicos tras la sublevación de Saint Vincent. En muchos aspectos, las islas
siguen mirando más hacia el Reino Unido y Estados Unidos que hacia el continente
hondureño, y el idioma principal es una versión caribeña del inglés muy
pintoresca.






